Sobre tiempo, vida, memoria y matemáticas.
Amigo, ¡no me pidas que te cuente toda mi vida!
¿Sabes ha que nos comprometemos?
Tendríamos que disponer de veintiocho años de tiempo para poder contarte los veintiocho años de mi vida pasados. Y para cuando termine de relatar mis anécdotas entonces habrían pasado otros veintiocho años más; haciendo un total de cincuenta y seis años de mi vida cumplidos simétricamente sobre-contados.
Por lo tanto, los últimos veintiocho años de nuestras vidas tan sólo serían el recuerdo de la narración de todos y cada uno de mis primeros veintiocho años de vida.
Seguro no queremos invertir tanto tiempo para tal empresa.
¡Mejor vámonos de paseo y así compartir, creando juntos, nuevas memorias.
Pablo Guillén, Barcelona, agosto de 2009.

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