La tristeza,
la ira,
el desprecio,
la melancolía,
la rabia,
la solemnidad,
el desapego,
la apatía,
son cualidades de las emociones que hoy son ilegales, aquí, en donde vivo.
Están prohibidas.
La empatía se vuelve presa del engaño.
Se enmascara el soberano.
Sólo está permitida la felicidad de la sonrisa.
Por eso te doy las gracias ilegalidad, que existes,
existimos.
Pablo Guillén, Barcelona, agosto 2011.
lunes, 29 de agosto de 2011
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muy buena, hermano.
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