Ilustración de Roser Gay(click aquí para página personal)
I
Sin Ser O
Es uno de los tantos momentos donde la tierra está justo en el punto rotacional de la lógica galáctica en la que no hay muestra clara de si es de día o si es de noche. En estos minutos, la ciudad se mantiene en un intervalo corto y abrupto de un silencio que no es absoluto pero si es consolador. Es cuando la mayoría de seres noctámbulos, que vagan por las calles buscando aventuras ciegas iluminados por incandescencias de no mucha decencia, terminan por soltar sus cuerpos en los abismos más incomprensibles del olvido. Los licores y las substancias, sin duda degüellan cualquier claro oscuro de la consciencia, anonadando a los cuerpos hasta convertirlos en simples costales en aceras o en colchones ajenos. Los otros espíritus, que se hacen llamar de consciencias limpias y repiten entre ellos plegarias como “El que madruga Dios le ayuda” consideran aquel turno como el último reposo que su ser supremo les ha brindado para obrar como él manda.Sin Ser O
CONTINUA--------> Revista Los Suicidas
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